miércoles, 6 de junio de 2012

Como las nubes

De ese color, creo, eran, y siguen siendo tus ojos. Tanto imaginé y tan poco supe de cerca que puede que en realidad tu mirada fuera color azabache. Ya ni siquiera sé si exististe de algún modo o fuiste sólo mero producto de la necesidad de soñar, de sentir y vivir. 
Escuchar tus susurros en un  tono de voz inventado.
Ponerle nombre a nuestra canción favorita. 
Comprar un pez y que fuera de los dos. 
Reír y que tú te rías por detrás en un eco quedo de carcajada ficticia. 
Soñar tus dedos, tus manos.
Tu pelo. Acariciarlo y que de pronto ese remolino se convierta en aire. 
Tocar el vacío de tu obligada ausencia. 
Vacío como el aire. Como el cielo.
Como las nubes.
Como tus ojos (si es que son de ese color)

1 comentario:

  1. Esta entrada me ha gustado mucho, y lo del pez me ha sacado la sonrisa tonta :)

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